lunes, 31 de marzo de 2014

POSTMARXISMO

1.     ¿Cómo funciona la literatura como ideología?

Como ya vimos, los Estudios Culturales surgen a partir del paso del texto al contexto, gran salto que rompió con el inmanentismo de la teoría literaria inmediatamente anterior. En esta línea, donde la situación histórica, política y social tanto de la obra como del autor se vuelven relevantes, surge la crítica literaria post-marxista. De hecho, se inserta dentro de la conocida “sociología de la literatura”, de la que hablamos en la entrada anterior, puesto que la literatura se estudia como un medio de producción, distribución e intercambio con fines sociológicos. Sin embargo, el interés de la crítica marxista está en explicar el texto de forma más completa analizando sus formas, estilos y sentidos como productos de un momento histórico concreto.

            Esta corriente ve a la sociedad en dos niveles: la superestructura y la base o infraestructura. La primera consiste en las ideas, conceptos y conciencia del hombre, incluye los principios de derecho, política y todos los aspectos que legitiman al grupo dominante y lo que Marx llama la “ideología”, esto es, “formas definidas de conciencia social”. La segunda, también llamada “estructura económica de la sociedad” es donde se dan las relaciones de producción, es decir, el desarrollo de las fuerzas de producción material, donde se estructura la sociedad económicamente y sobre la cual se erige la superestructura. Así, la segunda determina a la primera.  

            En consecuencia, podemos situar a la literatura en la superestructura, pero no como un mero reflejo pasivo de la base. Engels afirma al respecto que “el arte no puede cambiar el curso de la historia, pero insiste en que el arte puede ser un elemento activo de cambio”. De hecho, la producción artística no tiene una relación directamente proporcional con la producción material. Ejemplos históricos como el Siglo de Oro español nos lo prueban, ya que cuando más crisis económica y política había en la península, más y mejor fue la producción literaria y artística al grado de ser los grandes maestros de la historia del arte español. Así, base y superestructura no tienen una relación simétrica, cada elemento de la segunda tiene independencia en su desarrollo.

La crítica marxista entiende a la literatura a partir de la ideología, pues sólo entendiendo el proceso anterior se puede comprender un texto en su totalidad. Para entender la ideología hay que observar las  relaciones entre clases sociales a partir de sus modos de producción, su experiencia, legitimidad y permanencia. Así, la mera explicación del texto a partir de la caracterización de los personajes, los giros de la trama o su inserción en la historia y geografía no es suficiente para tener una visión global y para que una obra literaria entre en el canon debe reflejar una postura ideológica que permee alguna situación de la vida humana, incluso si se trata de una ideología contraria a la marxista, y llevarla a un plano universal. Así un análisis de la clase social del autor, su relación con las ideologías de la época, su sentido de espiritualidad, los postulados filosóficos que sigue y las técnicas de producción literaria son importantes para el texto.

Para Althusser, la literatura es únicamente ideología, o sea, su sentido es reflejar una experiencia de mundo y su enfoque para llevarnos al conocimiento científico. En cambio, para Macherey, la literatura desafía a la ideología que tomamos por natural o simplemente no vemos, pero la forma y estructura de la obra nos da pistas para dilucidar dicha ideología. Sin embargo, estas posturas resultan un tanto extremistas para Terry Eagleton, quien cree que la crítica literaria debe ir en función de la estructura ideológica de la obra que es convertida en arte.

2. ¿De qué manera se relacionan la forma y el contenido literario?

Es muy conocida la idea de que la forma y el contenido son indisociables, ya que una no es sin la otra. Sin embargo, para Lukácks esto sólo ocurre en la práctica, mientras que en la teoría cada una tiene su esencia y pueden verse de forma relativamente autónoma. La crítica marxista se ha visto interesada en ello y ha cuestionado la forma artística a partir de su contenido político.
Para Lukács, la forma es el elemento social de la literatura, para Marx, siguiendo el pensamiento hegeliano, la unidad de ambos es primordial para la literatura, ya que para cada contenido hay una forma específica. Para Hegel, la manifestación del desarrollo del espíritu del mundo resulta ser el contenido de la forma artística. Así, la forma es resultado del contenido y el contenido es primero que la forma. En términos marxistas, los contenidos de los medios de producción determinan las formas de la superestructura. Sin embargo, la forma no es ni un artificio ni quien procesa el contenido, porque el contenido es informe, tiene una estructura significativa. Sin importar el contenido de una obra literaria, comparte ciertas estructuras formales con otras obras contemporáneas o de la misma corriente literaria. Incluso, el desarrollo de la forma puede acarrear un cambio de ideología y modificar la conciencia del entorno social.

La forma es relativamente independiente de la evolución de los medios de producción, cristaliza cierta ideología y da cuenta de las relaciones entre el autor y la audiencia. El análisis de estos puntos constituye una crítica de corte marxista. Los recursos de un escritor ya vienen permeados por determinada ideología, el talento recae en poder modificar o reinventar dichos recursos. 

Bibliografía: Eagleton, T. Marxism and literary criticismMethuen & Co. Ltd, Londres, 2006.

lunes, 17 de marzo de 2014

Artículos para el trabajo final

Corral Peña, E.. "Algunas palabras sobre carnavalización literaria." La Palabra y el Hombre julio-sep. 2005: 45-49.


El carnaval ha trastocado esta concepción al poner en evidencia que la risa y lo inferior corporal son medios igualmente válidos de acceder a la verdad y al conocimiento. La carnavalización literaria surge en el Renacimiento y cambia la actitud hacia la realidad, la tradición de ser crítica y reveladora pasa a la libre invención, la heterogeneidad de estilos y voces. Las lecturas de Pitol y su escritura dejan que se le inscriba en los géneros cómico-serios al crear un mundo al revés. Los temas de las tres novelas se conectan bajo la farsa carnavalesca de Bajtín: la coronación, el destronamiento y la paliza final. La trilogía Tríptico de carnaval se construye carnavalescamente al mofarse de los conceptos y aspiraciones que la sociedad sacraliza, pero de las tres en Domar a la divina garza es donde se ve más evidente.

Salas Elorza, J.. "Recurso narrativo de desfamiliarización en La vida conyugal."
Revista de Literatura Mexicana Contemporánea mar. 2011: 37-45.

La gran profusión de citas y alusiones literarias en La vida conyugal de Pitol produce un efecto de desfamiliarización. A través de la fragmentación del hilo narrativo, la repetición, los nombres, actitudes y otros elementos provoca en el lector la sensación de tratarse de una lectura ambigua y compleja, a la vez que fomenta la expectación. La desfamiliarización hace de La vida conyugal un proceso de lectura único.

Wilson D. “Kant and The marriage Right” Pacific Philosophical, 2004: 103-125.

Para Kant, dentro del derecho a la libertad de cada ser humano viene el derecho al matrimonio, el cual parece en un principio irreconciliable con la concepción general de libertad externa de acción, según Pateman. Sin embargo, en Doctrine of Right sugiere una visión interesante acerca de la institución matrimonial al involucrar la intervención del estado en las leyes sexuales, puesto que no se ve al matrimonio como un contrato o acuerdo privado entre adultos. Dicha intervención asegura que los individuos puedan desarrollar su propia personalidad moral, llegar a entender correctamente e interiorizar los principios morales que pertenecen a su propia voluntad. Al hacerlo, sus poderes se extienden más allá de la mera vigilancia de los acuerdos y se establece su seguridad personal. Además, abarca preocupaciones con la forma en que este "espacio " puede ser comprometida, incluyendo la forma en que nuestra profunda y básica impulso sexual afecta la conducta de nuestras vidas. Por lo tanto, en última instancia, lo que Kant nos ofrece es un argumento secular para una institución del matrimonio en la presunción de que el apetito sexual amenaza con poner en peligro la especie de libertad externa general, la cual es tarea del Estado preservar.

Mora Brauchli, L.. "Las inscripciones del desorden en Domar a la divina garza de Sergio Pitol: proposición de una poética." Nueva época ene-junio 2001: 165-177.

Domar a la Divina Garza de Sergio Pitol, la primera novela de la trilogía Tríptico de Carnaval, reúne en sí misma la poética de su autor y conjuga y condensa los postulados de las otras dos novelas hermanas. A través del desorden y las redes intertextuales que se establecen dentro de la ficción Pitol muestra su lado carnavalesco y parodia los códigos sociales ritualizados. La ropa, la muerte, el sexo, lo escatológico, la comida y la bebida, la obscenidad y lo grotesco son algunas de las series que utiliza para llevarlo a cabo. El desorden en la narración da pie a una multiplicidad de lecturas, al cuestionamiento de la tradición y a mostrar los niveles más básicos por  medio de los cuales establece un diálogo con el lector.

Delgado, A. &García, D. & Truneanu, V. "La estética de la recepción en La Historia Interminable."
Revista de Artes y Humanidades UNICA sep-dic 2006: 182-191.

La historia interminable de Michael Ende muestran los conceptos de la Estética de la Recepción en dos niveles: dentro y fuera de la ficción, puesto que el protagonista lee el libro que a su vez lee el lector. Protagonista, texto, metatexto y Lector interactúan y se confunden. Bastián lee La historia interminable al igual que el Lector, quien recibe la obra a través de los ojos del personaje y entra en la fantasía de la novela.

martes, 11 de febrero de 2014

Diagrama de Carlos Fuentes a partir del diagrama de Bourdieu en "Espacio social y espacio simbólico" en Razones prácticas

CARLOS FUENTES



CAPITAL GLOBAL +
Búsqueda de “lomexicano”                                       │
                Catedrático en universidades en EUA y Gran Bretaña  
                                                                                │ 
Escritor                                                Teatro: Orquídeas a la luz de la luna (en Harvard)
                                                                               
Revistas: Revista Mexicana de Literatura y otras                              Premios (Cervantes, Príncipe de
                                                                    │                             Asturias, Rómulo Gallegos, otros)
                Ensayos sobre literatura                            
                                                                                │Doctorado Honoris causa (Harvard, Cambridge, 
                                                                                │Essex, Miami, Chicago, etc)
                                                                                
CAPITAL CULTURAL +                                       │                                    CAPITAL CULTURAL –
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                                                                                │
CAPITAL ECONÓMICO -                                                                      CAPITAL ECONÓMICO +
                                                                               
Lucha política                                    Periodismo                                                     Padres diplomáticos
                                                                                                                             Puestos diplomáticos
                                                                                
                                                                                                                       Infancia cosmopolita
                                                                                │                                       (Méx, Arg, Br, Ch, EUA)
                                                                                
                                                                                    Estudia derecho en México, Suiza y EUA
                                                                                
CAPITAL GLOBAL -


 Bibliografía:
Bourdieu, Pierre. "Espacio social y espacio simbólico" en Razones prácticas sobre la teoría de acción. Barcelona: Anagrama, 1997 (11-26 pp).
"El autor: una biografía errante" en Carlos Fuentes. Sitio oficial. Recuperado el 11 / 02/ 2014 de http://www.clubcultura.com/clubliteratura/clubescritores/carlosfuentes/perfil.htm
"Carlos Fuentes. Biografía" en Instituto Cervantes. Recuperado el 11/02/2014 de 

martes, 4 de febrero de 2014

FUNDAMENTOS Y CARENCIAS DE LOS ESTUDIOS CULTURALES: Hacia una concepción contemporánea de la cultura popular: Benjamín y Panofsky

A principios del siglo XX en la Escuela de Chicago surgió el interés por lo popular y las prácticas cotidianas, puesto que en ellas vieron la forma de explicar la complejidad de la vida social. De ahí que surgieran distintas.   Los primeros teóricos en advertirlo fueron Adorno y Horkheimer y plantearon los orígenes de la discusión entre las distintas teorías sobre la cultura popular y posteriormente los estudios culturales acerca de la autonomía o no de la cultura respecto a la estructura social moderna y cada las resolverá de manera diferente. En consecuencia surgieron las dicotomías racionalista- idealista, colectivistas – individualistas:
·         Racionalistas: teóricos normativos que afirman que la cultura es controlada por fuerzas externas.
·         Idealistas: teóricos morales que subjetivan a la cultura y la miran desde su dimensión interna
·         Colectivistas: teóricos relacionados con el racionalismo, puesto que ven los patrones culturales como resultado de hábitos culturales, los cuales a su vez están determinados por la estructura social por medio de clases, como un sistema externo e impuesto.
·         Individualistas: postura teórica cuya visión sobre la cultura es autónoma, libre de condicionamiento social. Es decir, posee un enfoque individual.

Durante los años 50, como ya mencionamos, Adorno y Horkheimer fueron los primeros en preocuparse por la cultura popular. En consecuencia inauguraron una nueva vertiente de la sociología enfocada a las prácticas culturales. La primera aproximación a estos estudios vio al arte y los hábitos socioculturales como producto del sistema económico: el capitalismo. Es decir, la cultura era objeto del mercado producida y distribuida para su consumo masivo.

En consecuencia, el planteamiento de Adorno y Horkheimer era de corte racionalista. Así, los académicos los criticaron muy fuerte por su visión reduccionista del campo de estudio y por ver al arte y a la cultura como un mero mecanismo, o sea, una materialización de la cultura. Más tarde, W. Benjamín (1972 [1955]) y E. Panofsky (2000 [1947]), propusieron una aproximación a la cultura popular con un enfoque contemporáneo.

W. Benjamín, a diferencia de los teóricos que lo antecedieron, concibe a la cultura de masas sin contraponerla al arte. En cambio, la define como una “nueva forma de arte, no sujeta a los cánones del arte moderno y capaz de convocar a la sociedad de masas” (). Destaca entonces el valor de lo popular en cuanto a lo artístico y cultural. Sin embargo, este valor se relaciona directamente con los intereses burgueses. Por ello, al igual que Adorno y Horkheimer la cultura es vista desde una perspectiva racionalista, puesto que lo artístico de la misma se pierde en cuanto se vuelve un producto y su consumo es masivo.

                Esto se debe principalmente al espectador masivo, quien permite la reproducción de las obras artísticas a manera de copias degradando así la autenticidad del original por su lejanía y prefiriendo la copia cercana sobre él. Un ejemplo de ello podría ser la predilección actual por los best sellers sobre los grandes textos de la literatura universal. Así, la gran obra de Shakespeare, Romeo y Julieta, el paradigma del amor prohibido del arte tradiciona, ha quedado en el olvido tras el sinnúmero de reproducciones de la trama, adaptaciones de la misma a otros medios como el cine o la tv o su transformación a otras épocas y contextos culturales. Han gastado tanto a la obra que luego han surgido cosas tan terribles como Crepúsculo (encima su adaptación al cine) producto del arte de masas y la predilección por la copia del amor prohibido de Romeo y Julieta aplicado a vampiros.

Independientemente de lo terribles que puedan parecerle estas manifestaciones a los teóricos individualistas e idealistas, para Benjamín la imagen de masas constituye un indicio de un cambio de actividad hacia un nuevo fin, un arte inédito que no necesita de la experiencia humana de la obra. Por ello, se necesitarán nuevos criterios para hallar valor al arte como producto de la reproducción técnica y se desecharán otros como la unicidad. Ahora, se preferirá la experiencia ritual, el valor de ocultamiento y el valor expositivo. Así, la obra de arte camina hacia un fin político de representación de las masas, es decir, la politización del arte. En resumen, W. Benjamín celebra el arte de las masas con una finalidad política y bajo la postura racionalista de Adorno y Horkheimer y una visión colectivista.

Por otra parte, la concepción de E. Panofsky ve en el arte popular una resistencia a la idea moderna, autónoma e individual del arte, pues el arte moderno ya no satisface la necesidad de un lenguaje más comunicativo dada su concentración en un grupo elitista. La proyección comercial exigía un arte para el público en general. Así, el cine evolucionó su manera externa de narrar a una forma interna cuyo significado sociológico sintetizó la naturaleza artística y la popularidad. En consecuencia, la trama y el contenido humano se tradujeron en estereotipos no vistos de forma peyorativa sino como tipos auténticos.

La popularidad para Panofsky es una respuesta social contra el arte moderno y un éxito por el lenguaje popular como innovación artística. En la narración interactúan la técnica y el contenido para el público en general. En consecuencia, la postura de Panofsky y la de Benjamín es una visión idealista del arte popular y a la vez colectivista por su interés en los afectos comunes.

lunes, 3 de febrero de 2014

Cuestionario Terry Eagleton, Post-estructuralismo 84-93

1- ¿Qué es un signo saludable y un signo doble?
Un signo "saludable" es aquel que comunica un significado, su arbitrariedad y su intención de tratar de ser no-natural.
Signo doble: es aquel que hace alusión aparentemente a un referente de la “realidad” al tiempo que transmite un significado.

2.- ¿Qué es un texto escribible?
Es un texto que se presta a ser reescrito por el crítico para establecer un diálogo productivo entre él y el lector a partir de su galaxia de significantes y significados.

3.- ¿Cuál es el grado cero de la escritura?
Se llega al grado cero de la escritura cuando ésta se vuelve un acto intransitivo, egoísta y narcisista, donde no se persigue ningún objetivo más allá del placer de escribir. No se alude a un referente del mundo, ya que la experiencia de la realidad se ha vuelto inútil, así se descontamina del objetivo didáctico o social que se perseguía en otros estilos literarios.
El escribir se vuelve sobre sí mismo en un acto

4.- ¿Cuál es el último terreno que queda al placer del significante?
“El escribir o el leer-como-si-se-escribiera” (89) permite experimentar el placer del significante, el juego con el lenguaje, la libertad del mismo sobre la dictadura del reino del significado.

5.- ¿Cuál es la relación entre el post-estructuralismo y el compromiso político?
A raíz de los movimientos sociales de 1968 surge el postestructuralismo como respuesta y ruptura a las estructuras de poder en una “mezcla de euforia y desilusión, liberación y disipación, carnaval y catástrofe”. Ni la derecha ni la izquierda mostraban ser diferentes a un sistema totalitario y represor de modo que buscaron influir en dichas estructuras a partir de acciones políticas mediante la cultura, la educación y la crítica.

6.- ¿Cuáles son los argumentos de Eagleton contra los post-estructuralistas?
Los fundamentos post-estructuralistas tienen algunas desventajas. La primera de ellas es que el texto se vuelve ilegible, pues el sentido literal y el figurado convierten a la literatura en un campo ambiguo que impide escoger al lector cuál tomar por “bueno” dentro del universo lingüístico que plantea. Otro argumento en contra es que la crítica desaparecería si se considera como inexistente cualquier intento de verdadero, pero la deconstrucción anglo-norteamericana lo ignora y continúa ejerciendo la crítica.

7.-  Busca un texto que ejemplifique el signo saludable y el signo doble.
Signo saludable: probablemente no haya texto más plagado de signos saludables que el poemario de Vicente Huidobro Altazor, en especial el séptimo y último canto. En éste podemos ver que el signo no hace referencia a ningún referente real, de hecho pareciera una cadena de significantes carentes de significado. Sin embargo, la lectura de los cantos previos nos provee de su sentido: la experimentación del lenguaje llevada a la cima a la par de la caída del Ícaro Altazor.
CANTO VII
 Al aia aia
ia ia ia aia ui
Tralalí
Lali lalá          5
Aruaru
         urulario
Lalilá
Rimbibolam lam lam
Uiaya zollonario
                         lalilá  10
Monlutrella monluztrella
                                       lalolú
Montresol y mandotrina
Ai ai
          Montesur en lasurido            15
          Montesol
Lusponsedo solinario
Aururaro ulisamento lalilá
Ylarca murllonía
Hormajauma marijauda      20
Mitradente
Mitrapausa
Mitralonga
Matrisola
                   matriola  25
Olamina olasica lalilá
Isonauta
Olandera uruaro
Ia ia campanuso compasedo          30
Tralalá
Aí ai mareciente y eternauta
Redontella tallerendo lucenario
Ia ia
Laribamba
Larimbambamplanerella     35
Laribambamositerella
Leiramombaririlanla
                                lirilam
Ai i a
Temporía       40
Ai ai aia
Ululayu
            lulayu
                      layu yu
Ululayu           45
            ulayu
                     ayu yu
Lunatando
Sensorida e infimento
Ululayo ululamento  50
Plegasuena
Cantasorio ululaciente
Oraneva yu yu yo
Tempovío
Infilero e infinauta zurrosía           55
Jaurinario ururayú
Montañendo oraranía
Arorasía ululacente
Semperiva
                    ivarisa tarirá     60
Campanudio lalalí
                             Auriciento auronida
Lalalí
          Io ia
iiio       65
Ai a i a a i i i i o ia

Signo doble:
“Valle era un muchacho de veinticinco años como Flores, pero de cuerpo raquítico y endeble; moreno, pero tampoco de ese moreno de los españoles, ni de ese moreno oscuro de los mestizos, sino de ese color pálido y enfermizo que revela o una enfermedad crónica o costumbres desordenadas.” (Altamirano 9). Como podemos ver en la cita, en Clemencia¸ Altamirano parece describir a un sargento que puede ser real y por lo tanto, los signos pueden confundirse con el objeto real.

martes, 28 de enero de 2014

Cuestionario Terry Eagleton, Post-estructuralismo. Páginas 80-84

1- ¿Cómo es posible separar el significado del significante, de acuerdo con Eagleton y los post-estructuralistas?
“El significado no está inmediatamente presente en el signo. Así como el significado de un signo se relaciona con lo que no es el signo, en cierta forma su significado también se halla ausente del signo. Podría decirse que el significado se halla desparramado o disperso en toda una cadena de significantes; no se le puede sujetar; nunca está totalmente presente en un solo signo; es, más bien, una especie de fluctuación constante y simultánea de la presencia y de la ausencia”(81). Así, la dicotomía saussuriana rompe sus lazos al nunca poder alcanzar el significado.

2.- ¿A qué se refiere cuando dice que el significado nunca es idéntico a sí mismo?
El significado de un significante nunca es idéntico a sí mismo porque adquiere su sentido a partir del significado de otros significantes en la cadena hablada que a su vez se entienden a partir de lo que se dice subsecuentemente. Sin embargo, aun cuando se repitiera el mismo patrón de significantes el significado de un signo nunca será permanente en ninguna de las apariciones del mismo. Esto porque el contexto juega un papel primordial para la significación de un signo. El significado cambia según la circunstancia y los signos que lo rodean. Así, “banco” puede significar un asiento o una institución financiera.

3.- ¿Cómo sería una experiencia o un concepto "libre de toda mácula"?
Somos lenguaje. Somos las frases y los clichés de los que estamos hechos.
Una experiencia “libre de toda mácula” sería una tal que se sustente en la realidad y nada más, que no deje un hueco a lo “metafísico” o al conocimiento basado en más conocimiento y no en la realidad misma. Sin embargo es imposible porque “somos lenguaje”, ni siquiera nuestra existencia podemos afirmar que es del todo “real”. Somos lo que decimos que somos, existimos a partir del lenguaje, pero éste se sustenta en más lenguaje. Así, nunca tendremos un concepto libre de subjetividad, metafísica o conocimiento no científico.

4.- ¿Qué es un significante trascendental?
Es el “significado al que en forma indudable se aferran todos nuestros signos y hacia el cual señalan (…) significado de los significados, como punto de apoyo o eje de un sistema entero de pensamiento, el signo en torno del cual giran todos los otros y al que el resto reflejan” (83).

5.- ¿Qué es la desconstrucción?

Es la “operación crítica por la cual se pueden socavar en parte esas oposiciones (dicotomías del estructuralismo), o por las cuales se puede ver que se socavan mutuamente en el proceso del significado textual” (84). Se trata de desmantelar las relaciones binarias del estructuralismo de modo que se exponga su invalidez al comprobar la relevancia de los elementos que los estructuralistas dejaron de lado a su conveniencia y demostrar cómo contradicen al sistema de lógica que ellos mismos crearon.

Bibliografía:
Eagleton, Terry. «Introducción: ¿Qué es la literatura?» Una introducción a la teoría literaria. México: FCE, 1988. 80-85.

domingo, 26 de enero de 2014

Textos abiertos y textos cerrados

Uno de los grandes aportes de UmbertoEco a la teoría literaria es la creación del concepto de Lector modelo. Para él el texto «un texto postula a su destinatario como condición indispensable no sólo de su propia capacidad comunicativa concreta, sino también de la propia potencialidad significativa. Un texto se emite para que alguien lo actualice; incluso cuando no se espera (o no se desea) que ese alguien exista concreta y empíricamente» (Eco 76). Así el autor del texto diseña y prevé a su lector, a quien considera apto y que tiene las competencias necesarias para actualizar el texto, llenar los espacios de indeterminación y descifrar su enigma. Se apunta a un lector objetivo y a partir de él construye el texto, de modo que cualquier elemento que haya en él estará pensado para impactar a su lector modelo.

A partir de ello, Eco distingue dos tipos de textos: abiertos y cerrados. El primero es aquel que explota todas las posibilidades de actualización por parte de su lector modelo de modo que «Por muchas que sean las interpretaciones posibles, unas repercutan sobre las otras de modo tal que no se excluyan, sino que, en cambio, se refuercen recíprocamente» (Eco 83). Así, el texto se comporta como un desafío a las estructuras tradicionales y también desafía a la capacidad del lector de descifrar el texto. Del segundo tipo se infiere lo contrario: un texto que exige poco al lector, lo va llevando de la mano a lo largo de sus líneas sin suponerle esfuerzo interpretativo alguno.

Un ejemplo de texto abierto es la fabulosa novela corta Aura del célebre escritor mexicano Carlos Fuentes. En apenas unas cincuenta páginas, Fuentes logra estructurar una historia de generaciones, espacios y tiempos diferentes. Es una novela plagada de espacios de indeterminación estratégicamente colocados en sus páginas de modo que desde el inicio se sienta un clima de suspenso e ignorancia. En consecuencia, hace que el lector se sienta atrapado y en la necesidad de actualizar el texto y avanzar en la lectura para corroborar las interpretaciones que va formulando conforme pasan los párrafos.



Aura pone en los ojos del lector toda lo que experimenta el protagonista al ser narrada en 2ª persona. Desde ahí se puede observar cómo Fuentes rompe con las dos formas tradicionales de narrar: en primera o segunda persona. De este modo, el liberar al narrador de un personaje interno o externo del relato y depositarlo en el lector se le abre una multiplicidad de interpretaciones. Sin embargo, la trama misma y el narrador siguen teniendo un papel importantísimo, puesto que éste logrará mantener el suspenso hasta que en el último diálogo la vieja Consuelo dé la clave para entender el misterio que rodea a esa casa en penumbras y a la chica de ojos verdes llamada Aura.

El libro tiene dos interpretaciones principales. Por los paralelismos que hallamos entre Aura y Consuelo (los ojos verdes, el vestido verde, los movimientos iguales, lo místico que las rodea) el lector puede pensar que se trata de la misma persona, siendo Aura la «memoria encarnada» (Fuentes 62)que la vieja ha traído al mundo por medio de la brujería. Así, Aura es Consuelo de joven. Igualmente, Felipe Montero, el protagonista, es la reencarnación del General Llorente. La novela entera trata de cómo el amor de su vida pasada trata con todos los recursos que hay de traerlo de regreso una vez muerto. «(… ) verás bajo la luz de la luna el cuerpo desnudo de la vieja, de la señora Consuelo, flojo, rasgado, pequeño y antiguo, temblando ligeramente porque tú lo tocas, tú lo amas, tú has regresado también…» (Fuentes 62). De esta forma, al final de la obra, Fuentes nos da a entender que el espíritu del General ha vuelto al cuerpo de Montero y la vieja ha logrado su cometido.

Sin embargo, por otra parte, existe otra interpretación. Si bien se puede pensar que Consuelo logró que el protagonista recordara su verdadera identidad, también cabe la posibilidad de que el embrujo sea el causante de todo. Así, no es Montero la reencarnación de Llorente, sino un muchacho desempleado que cae en las garras de una anciana loca y desesperada por la soledad  y que, víctima de su brujería, pierde el control sobre sí mismo y su identidad y pasa a ser el siervo de Consuelo, el repositorio del alma del General. Aura, por su parte, será producto de la misma magia negra. Se trata entonces de una chica de rasgos parecidos a los de la vieja y a quien ha tomado por esclava para atraer a su esposo nuevamente.

Por el contrario, podemos citar a Germinal como una obra opuesta a partir de los postulados teóricos de Umberto Eco. Se trata en este caso de un texto cerrado. La novela nos narra una historia de un joven idealista que llega a trabajar a una mina francesa. Los obreros viven en la total miseria y explotación, para colmo, al poco tiempo de su arribo se les baja el sueldo y aumenta el trabajo. Esteban Lantier no lo soportará y exhortará a los mineros a la huelga, huelga que acarreará desempleo, hambre, pérdidas de dinero, violencia y un desastre. Esa es la trama y nada más. Las descripciones son tan amplias, el contexto está tan bien estructurado, los personajes son tan predecibles que el final de la novela no implica un esfuerzo por el lector para entender la trama.



Como hemos visto, aunque hay aún espacios de indeterminación en Germinal, ya que ninguna novela puede evitarlos, son mucho menos que los de Aura. Zolá permite que el lector se quede con una sola visión de la Francia del siglo XIX tras cientos de páginas: la de la imposibilidad de revelarse contra el sistema y de modificar la estructura social. Fuentes, por el contrario, utiliza la ambigüedad, los espacios de indeterminación, el elemento pragmático del lector, la brevedad, el suspenso y la 2ª persona para jugar con la conciencia del lector y ofrecerle una historia con múltiples actualizaciones posibles. En consecuencia, para Eco, el primero es un texto cerrado y el segundo uno abierto.

Bibliografía
Eco, Umberto. «El lector modelo» en Lector in fábula: la cooperación interpretativa del texto narrativo. Barcelona: Lumen, 1993. (72-84 pp)

Fuentes, Carlos. Aura. México: Ediciones Era, 1986.


Zolá, Emile. Germinal. (s.f.). Recuperado el 16 de abril de 2012, de Opus libros http://www.opuslibros.org/Index_libros/Recensiones_1/zola_ger.htm